MIAMI: Tras ser absuelta, terapeuta dominicana busca compensación

0
173

MIAMI.- Una mañana a mediados de febrero de 2011, un grupo de agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) allanó la casa de Vanja Abreu en Pembroke Pines con una orden de arresto a nombre de la psicóloga clínica.

“Despertaron a mis hijos con las pistolas en la mano”, recuerda Abreu, quien dijo que los agentes confundieron a su hija de 18 años con ella. “Imagínese cómo debió sentirse mi hija con una pistola apuntándole a la cabeza”.

Los agentes se aparecieron en la casa para arrestar a Abreu bajo un cargo de conspirar con docenas de personas para estafar cientos de millones de dólares al programa del Medicare. Abreu, que se encargaba de supervisar la calidad de los servicios en la cadena de clínicas de la salud mental American Therapeutic, estaba visitando a familiares en República Dominicana cuando tuvo lugar el asalto.

Casi siete años después, Abreu vive todavía con las cicatrices de ese momento. En el 2012, fue hallada culpable en una corte federal de Miami y sentenciada a nueve años de cárcel. Tras pasar 1,029 días en una prisión federal de Tallahassee, una corte de apelaciones la liberó luego de desestimar la condena, y concluir que “no hay pruebas directas de que la Dra. Abreu conocía o participó en la conspiración”.

Ahora, Abreu, de 54 años, le pidió a la jueza federal que supervisó su juicio que emita a su nombre un certificado de inocencia, de modo que pueda calificar bajo las leyes norteamericanas para hacer una reclamación de $150,000 para rectificar su castigo. Desde los años 40, cuando el Congreso adoptó el Estatuto Condena y Encarcelamiento Injusto, solo ha habido 18 decisiones de la corte que hayan garantizado el certificado de inocencia. El reto que enfrenta Abreu, que utiliza el adjetivo “alegre” para describir el enorme optimismo que siente, no la atemoriza.

“Tenía a mi familia y a Dios de mi parte”, dijo Abreu, cuando explicaba cómo pudo sobrevivir la terrible pesadilla de ser encausada por el Departamento de Justicia por un delito que, según una corte federal de apelaciones, no cometió. “Espero que esta compensación haga justicia. Sería una bendición”.

Abreu, vestida de forma conservadora durante una entrevista en el bufete de abogados White & Case en el downtown de Miami, se emocionó cuando recordó su niñez en República Dominicana, sus estudios de doctorado en España y después cómo crió y educó a una familia en el sur de la Florida, solo para ver cómo su vida se deshacía en pedazos por la acusación de robarle al programa federal para ancianos e incapacitados.

Como cabeza de familia, Abreu debe cerca de $100,000 en préstamos estudiantiles por sus estudios en Miami, una deuda que con dos hijos no puede pagar con el salario que gana como terapeuta de salud mental y maestra en el Broward College. Sus abogados, que trabajan en el caso sin cobrar honorarios, pro bono, tratan de ayudar a Abreu con su petición de inocencia y con otros problemas.

Todavía está por ver si la jueza de Distrito, Patricia Seitz, le otorga a Abreu el certificado de inocencia en las próximas semanas.

Por su parte, los abogados del Departamento de Justicia, en documentos que presentaron en corte, manejan la petición de Abreu como si todavía enfrentara un juicio por la acusación de conspiración. Los abogados dijeron que la corte federal de apelaciones de Atlanta “no afirmó que la Dra. Abreu era inocente del delito del que era acusada ni que había sido procesada erróneamente, sino que los fiscales no pudieron demostrar sus acusaciones en el juicio”.

Daniel Fridman, abogado de White & Case, y ex fiscal federal de Miami, dijo que el Departamento de Justicia continúa distorsionando los archivos del juicio de Abreu en el 2012, a pesar de que la Corte de Apelaciones del Onceno Circuito la absolvió completamente tres años más tarde.

“La conspiración fue el único cargo que se presentó en su contra”, dijo Fridman en un documento que entregó en la corte junto a sus colegas Dylan Fay y Stephanie Silk. “El Onceno Circuito no escribió que la evidencia para este cargo era insuficiente, sino que la evidencia no existía en absoluto”.

Fuente: HERALD NEWS

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here